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Woody Allen, Midnight in Paris

02 Ago

Una prometida excitada por los preparativos de la boda que elige París como epicentro festivo. Su novio; un escritor tardío arrastrado a París en busca de su inspiración. Una pedante pareja de amigos de la familia impregnada de barroca información sobre París y todos sus rincones culturales. Y un coche antiguo lleno de parisinos llegados de los años veinte, con cigarros y boquillas, charlestón y tocados a un lado, rompiendo la línea espacio-temporal entre milenios y algún que otro corazón a lo largo de 94 minutos.

¿Romance? ¿Comedia? ¿Documental? ¿Ciencia ficción? Tómense su tiempo para desmenuzar esta película e intentar situarla en un género concreto pero ya les ahorro yo el camino: París. La película es París: habla de París, está rodada en París y puedes sentir París en cada frase del diálogo. Cualquiera que haya recorrido sus calles puede volver a aparecerse allí a lo largo del desarrollo del film. Reconocer monumentos y apuntar datos históricos que la última visita cultural no les proporcionó.

Pero si me lo permiten, hoy me quedo con la magia de la medianoche. Porque la película parece ser una simple obra de Woody Allen hasta que suena el reloj. Entonces, así como la preciosa Cenicienta volvía a ser la mundana chica de los trapos; el efecto contrario ocurre y Midnight in Paris se transforma en La Obra de Woody Allen. Hay algo místico en las frases, sentimientos en todas las escenas, revelaciones impactantes que no dejan de transformarse en personales en cada espectador que las hace suyas.

Hubo muchas películas sobre París antes que esta, pero ninguna unió la objetividad de sus luces con la emoción que cada rincón despierta; transmitiendo la concepción romántica que Allen tiene de la ciudad. Convierte una escapada con obligaciones premaritales en una lección de vida; sobre la nostalgia, y la concepción que a veces tiene el hombre acerca de querer vivir en otra época, sólo por estar perdido en la suya propia.

Y es que París es así. París llega a ti cuando vagas perdido por sus calles lamentando tu suerte. Llega en forma de coche antiguo, en forma de café, en forma de beso romántico bajo la Torre Eiffel, en forma de cuadro de Montmartre, en forma de fotografía perfecta desde el Sacre Coeur. No importa cómo, el caso es que llega y nos regala todo aquello que buscábamos en ella. Y una vez que lo encuentras, irte o no, es cuestión de alma. Aunque para muchos, la magia de volver; es suficiente.

 Lucía Zarza Fernández

Si lo deseas, puedes bajarte este artículo en PDF. Y para más información, visita nuestros enlaces relacionados.

 
3 comentarios

Publicado por en 2 agosto, 2011 en La última fila

 

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3 Respuestas a “Woody Allen, Midnight in Paris

  1. miriamsm91

    13 agosto, 2011 at 7:38 pm

    Gracias Lucía por esta recomendación, a los que la sigan no lo lamentarán

     
  2. Diego

    15 septiembre, 2011 at 9:58 am

    Me ha encantado el artículo, al igual que la película. Gracias por seguir recomendando con tan buen gusto.

     
  3. Andrés

    2 mayo, 2012 at 2:57 pm

    ¡Niña qué bien escribes coño!
    Fdo. Un escritor.

     

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