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Andaluces como Federico, Rafael, Luis y Vicente

28 Feb

Son tiempos difíciles para ser andaluz. En primer lugar, por las coyunturas económicas y políticas: que si se trata de una región pobre, que si las instituciones son sectarias, que si su estructura económica no es lo suficientemente productiva, que si es una de las comunidades con mayor índice de desempleo…. En segundo lugar, por unos estereotipos peyorativos injustamente alimentados durante siglos: que si en Andalucía no se habla correctamente, que si la educación aquí es peor que en otras regiones, que si los andaluces poseemos un espíritu de fiesta desmesurado, que si en el Sur solo hay campesinos, que si lo único que vale la pena de Andalucía son sus playas… Como siempre, prejuicios nada inocentes que vienen de regiones con climas menos favorables y fácilmente rebatibles.07.08.Lorca.Outros.1931

No obstante, hay veces en que a uno le cuesta ser andaluz, especialmente fuera de Andalucía. Hay veces en que uno se cansa de ser el gracioso, el simpático, la alegría de la huerta. Hay veces en que uno, por muy poco que en el fondo le importe, está exhausto de no ser tomado en serio por una diferencia de pronunciación. En momentos como este, en un día tan destacado como el 28 de Febrero, uno necesita recordarse a sí mismo que hay pocas cosas tan especiales como ser andaluz.

Pero en nuestros días encontramos una enfermiza obstinación en enorgullecerse por los detalles más absurdos o, peor aún, hipócritas. Resulta que tenemos una de las dietas más envidiadas del mundo, pero que nuestras exportaciones alimentarias llegan al extranjero con etiquetas de otros países, porque jamás tuvimos el valor de hacernos valer en los negocios. Resulta que nuestros paisajes y nuestro medio natural son de una riqueza incalculable, tanto estética como ecológica, con sus consecuentes beneficios turísticos y científicos y su traducción en retribución económica, pero el mayor afán de nuestro pueblo, como el de nuestra nación, ha sido el de destrozar sistemáticamente estos tesoros. Pero claro, a nosotros lo que nos importa es el fútbol, que si la Roja ha ganado el Mundial, que si Sevilla o Betis.

A mí, si me preguntasen qué es lo que me enorgullece más de ser andaluz, no dudaría un mísero instante. Iría al rincón donde amontono mis libros y traería, con una sonrisa melancólica, la biografía de Federico García Lorca escrita por Ian Gibson que mi tía me regaló estas últimas Navidades. Miraría la instantánea de Federico y respondería: “Ser hijo de la tierra que los crió, a ellos, los más grandes, los que escribieron con la voz de Andalucía”

No puedo imaginar satisfacción más grande que escribir sobre los poetas que consolidaron la literatura española del siglo XX. La Generación del 27, la de las Vanguardias, la de la amistad, la de la República, tuvo, entre sus destacados miembros, a varios andaluces. En concreto, hubo cuatro que, por su vocación y su obra, reescribieron la historia de la poesía en nuestro país: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda y Vicente Aleixandre.

Federico García Lorca, granadino, fue sin duda alguna el poeta y también dramaturgo del pueblo andaluz. Sus versos, plagados de símbolos, metafóricos, dramáticos, ejemplifican el movimiento neopopularista y reflejan el sentimiento trágico de la vida. La música resuena constantemente en sus creaciones. En su poesía conviven la tradición popular y la culta, pues eso es lo que él era: hijo del pueblo llano, de la tradición andaluza, pero sabio y literato. ¿Una obra? Su Romancero gitano.

Rafael Alberti, gaditano, autodidacta que jamás terminó el bachillerato, es conocido especialmente por su labor poética, en la que destaca su versatilidad, la variedad de tonos y estilos: lo popular y lo culto, lo surrealista y lo clásico, la poesía pura y la humana. Premio Nacional de Literatura en 1924, tuvo que exiliarse tras la guerra. ¿Una obra? Marinero en tierra.

Luis Cernuda, sevillano, fue amante de la poesía de Bécquer desde pequeño y estuvo muy influenciado por la poesía surrealista francesa. Abiertamente homosexual, nunca fue muy querido en su propia tierra y acabó exiliándose. Además de poeta, desarrolló una importante labor como crítico literario. Su poesía es la poesía de la meditación. ¿Una obra? Los placeres prohibidos.

Vicente Aleixandre, también sevillano, fue, además de poeta, académico de la RAE. A pesar de sus ideas opuestas al régimen franquista, no se exilió tras la guerra y se convirtió en maestro de jóvenes poetas. Fue Premio Nobel de Literatura en 1977. Su poesía pasó por diferentes etapas: pura, surrealista, antropocéntrica y de vejez. ¿Una obra? La destrucción o el amor.

Todos ellos, andaluces, poetas, pasaron a la Historia por dejar testamento escrito del espíritu de una tierra, de sus contradicciones, de su tragedia, de su legado, de su unicidad. Algunos de ellos cruzaron las fronteras de nuestro país con sus versos y llegaron a casi todos los rincones de este inmenso mundo. Ellos murieron, pero su recuerdo, no obstante, sigue vivo en el corazón de una madre que no los olvida, y que probablemente no lo hará jamás: Andalucía.

Hoy, 28 de Febrero, Día de Andalucía, conmemoramos el referéndum de 1980 que dio autonomía plena a nuestra Comunidad Autónoma. Yo propongo dedicárselo a nuestros hermanos los poetas andaluces de la Generación del 27, a Federico, a Rafael, a Luis, a Vicente. Venían de una región sureña, de campesinos, de gente de pueblo, de analfabetos, o eso decían otros. Pero ellos demostraron que Andalucía no es solo sol y playa: Andalucía es literatura. Ellos son una prueba irrefutable de que los andaluces no somos menos. Su triunfo debería enseñarnos que los prejuicios y estereotipos perniciosos no deben amedrentarnos.

Luchar, nunca rendirse, nunca quedarse callado sin más. Como Federico. Mártir de la verdad, del amor libre, de la libertad, del pueblo, de la República. Si hubiera que escoger algún héroe andaluz de entre los muchos que han escrito nuestra historia, sin duda lo escogería a él. Yo estudié en un colegio con su nombre, y para mí eso vale más que cualquier título de universidad de prestigio mundial.

Andaluces del mundo, si alguna vez os preguntan qué os enorgullece de vuestra tierra, si en noches de nostalgia en tierras lejanas os lo preguntáis a vosotros mismos y os atormentan las dudas, simplemente abrid un libro de uno de nuestros poetas. Puedo aseguraros que no hay tesoro más grande en nuestras provincias que el que atesoran sus páginas.

“En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.” (F. García Lorca)

Enrique Anarte Lazo,

H de Humanidades

Andaluces como Federico, Rafael, Luis y Vicente

 
2 comentarios

Publicado por en 28 febrero, 2013 en Revolutum, Tintero

 

2 Respuestas a “Andaluces como Federico, Rafael, Luis y Vicente

  1. raul oscar ifran

    28 febrero, 2013 at 9:54 pm

    Bellsimo artculo. Gracias por compartirlo. En pocas de crisis econmica y social como la que tambin vivimos en Argentina, todos nos sentimos un poco diferentes y excludos del sistema por alguna razn. Les envo un saludo cordial con el mejor deseo de que en el corto plazo tengamos trabajo y paz. Con esos dos ingredientes se puede comenzar a ser feliz.

    Date: Thu, 28 Feb 2013 14:05:25 +0000 To: oscar_altense@hotmail.com

     
  2. Miriam Sivianes

    10 marzo, 2013 at 4:03 am

    Muchas gracias! =)

     

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